BIENVENIDOS

viernes, 19 de abril de 2013


A Cuesta le cuesta

subir la cuesta,

y en medio de la cuesta,

va y se acuesta.

El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.
Miguel de Cervantes (1547-1616) Escritor español.
 

Pata, Peta, Pita y Pota,

cuatro patas, con un pato

y dos patas cada una.

Cuatro patas, cada pata

con dos patas y su pato.

Pota, Pita, Peta y Pata.


Que ingenuo es Eugenio, pero que genio

tiene el ingenuo de Eugenio.


Un gato se desengatobirizó

el que pueda engatubirizarlo de nuevo

un buen engatubirizador será.


Buscaba en el bosque Francisco a un vasco bizco tan brusco,

que al verlo le dijo un chusco: - ¡qué vasco bizco tan brusco!

miércoles, 17 de abril de 2013


Si Sansón no sazona su salsa con sal, le sale sosa;

le sale sosa su salsa a Sansón si la sazona sin sal.

lunes, 15 de abril de 2013


Luengas lenguas hacen falta para no trabalenguarse.
El que no tenga una luenga lengua bien podrá trabalenguarse.

lunes, 4 de febrero de 2013

A MI BANDERA.......






Cuando miro que pasa la Bandera Mexicana, ondeando frente a los niños de la escuela, siento cosas bonitas en el corazón, que no puedo explicar; yo sé que para sentir así uno tiene que ser buen mexicano, tener conciencia de patriota, o estar en tierras extrañas para entender la emoción que arroba y hace suspirar. Pero, ¿quién desde otros cielos y otros mares puede decirme "sufro y lloro cuando pienso en el suelo que me vio nacer"?
   El águila devorando la serpiente me recuerda la promesa que el dios Huitzilopochtli hiciera a los aztecas, dándoles como señal de la tierra prometida, el escudo que orgullosamente lleva en el centro la bandera que yo admiro. Los hombres que un día salieron de Aztlán, tenían destino.
   Aunque el color blanco significa la fe y la pureza de los sentimientos de aquellos hombres que forjaron la patria que me heredaron; aunque la esperanza de una vida mejor en la campiña mexicana, se representa en el verde, es la franja roja la que me estremece.
Ahí está la sinceridad de aquellos mexicanos que me precedieron, y también la tragedia de mi patria; al ofrendar su propia sangre para legarnos con amor un México más justo y libre de ambiciones, no sospecharon la corrupción, enfermedad que carcome los cimientos de mi suelo patrio en la actualidad. ¡Qué desgracia! Si los depositarios de los ideales se enferman, la justicia social se hace mentira; la panacea anhelada en las revoluciones que sirvieron de laboratorio, se vuelven demagogia.
   En el rojo se esconde el espíritu de Hidalgo, quien supo que la prédica pulpitaria no era suficiente para hacer que se reconocieran los derechos humanos de los esclavos. Los buenos mexicanos lo saben, por sí solas, la libertad y la igualdad valen el sacrificio hecho por Hidalgo, apoyado por los mexicanos que se unieron al deseo de conquistar lo que tres siglos atrás perdiera Cuautémoc con la frente en alto.
   Por eso Allende, Aldama, Jiménez, Abasolo, Morelos, doña Josefa, Guerrero, con el don de la ubicuidad, también desfilan ante mí cuando miro la Bandera Mexicana.
   Guardar silencio, cruzar el brazo derecho para dejarlo horizontal sobre el pecho, haciendo que los dedos apunten hacia el corazón, ¿qué sacrificio es ante la savia de la vida que derramaron los héroes de mi Patria?
   Don Benito Juárez sigue a los héroes de la Independencia. Sus Leyes de Reforma me llevan a pensar en las grandes injusticias existentes; en las luchas que, por hacerse del poder, tenían los Liberales y los Conservadores. Me recuerda también, que hubo un ejército francés, vencido por el improvisado grupo de soldados mexicanos, en aquel glorioso 5 de Mayo de 1862, en la Batalla de Puebla. Y cuando pienso en la Batalla de Puebla, el General Ignacio Zaragoza parece decirme: "Las armas mexicanas se han cubierto de gloria".
   Cabizbajo, tal vez avergonzado, camina Maximiliano de Habsburgo, llevando como estigma la historia que repite el Cerro de las Campanas, en el Estado de Querétaro.
   Mientras pasa la Bandera, yo la saludo en silencio, pensando en los héroes que me recuerda, en su escudo, en el mensaje de sus colores; pienso en las tantas formas de saludar que tiene la gente; en el respeto que inspira cada saludo; en la alegría que transmite el acto, y entonces me digo: ¿Por qué no habría de sentir lo mismo por ese lienzo que guarda la historia de los que me dieron Patria? ¿Por qué no he de sentirme orgulloso cuando toco la Bandera que envolvió el cuerpo de Juan Escutia?
   Si el saludo que doy lleva respeto, y en ocasiones la palabra "hermano"; si cuando doy un abrazo, hago distinción y entrego afecto... tal vez no aprendí bien la lección democrática que nos dejara don Francisco I. Madero; me digo.
   El militar se yergue y coloca su mano derecha en la sien del mismo lado; los deportistas chocan las manos o ponen su brazo derecho en el pecho, cuando están ceremoniosos; delante de los muertos, la gente guarda silencio y se descubre la cabeza; las aves cantan jubilosas cuando saludan al nuevo día... ¿Por qué no he de guardar silencio y saludar como se debe al emblema de los mexicanos?
   ¡Soy mexicano! En la Bandera se eterniza el tiempo de los héroes, se congelan las imágenes de los hombres que admiro... y me piden tan poco en los honores.

viernes, 14 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD Y AÑO 2013


Trabalenguas



Compró Paco pocas copas y,

como pocas copas compró,

pocas copas Paco pagó.



Trabalenguas



No me mires que nos miran,
nos miran que nos miramos,
miremos que no nos miren
y cuando no nos miren nos miraremos,
porque si nos miramos
descubrir pueden
que nos amamos.

Trabalenguas


*Cuando cuentes cuentos,

cuenta cuantos cuentos cuentas,

porque si no cuentas cuantos cuentos 

cuentas

nunca sabrás cuantos cuentos cuentas tú.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Trabalenguas






*Ahí donde digo digo, no digo digo, digo 

Diego.


Ahí donde digo Diego, no digo Diego, digo 

.digo

Trabalenguas


El Rey de Constantinopla esta constantinoplizado.
consta que Constanza, no lo pudo desconstantinoplizar
El desconstantinoplizador que desconstantinoplizare al Rey de Constantinopla,
buen desconstantinoplizador será.

Trabalenguas


MC900432437[1]

Los trabalenguas, también llamados destrabalenguas, son oraciones o textos breves, en cualquier idioma, creados para que su pronunciación en voz alta sea de difícil articulación. Con frecuencia son usados como ejercicio para desarrollar una dicción ágil y expedita.




Niño coreano

http://youtu.be/-srhJCCkNmk

Tiempo de duendes


Hay un lugar mágico, un mundo donde todo lo que deseamos puede convertirse en realidad. Ese mundo es el de ustedes, el de los más chiquitos. Eso decía la mamá de Sofía, cada vez que la pequeña preguntaba sobre lo que veía o escuchaba en la tele y también por las cosas que la seño les enseñaba en el jardín.
Un día, la niña dijo a su mamá al volver del jardín.
- La seño nos habló sobre el clima y la contaminación.
- Ah… ¿Qué les contó? – preguntó curiosa la mamá
- Dijo que el clima ha cambiado mucho en los últimos cien años, que los humanos tenemos mucha culpa de los cambios climáticos. No los pequeños, los mayores. La seño dice que se fabrican cosas que todos usamos y que había que cambiarlas por otras que no contaminen.
Que se cortan muchísimos más árboles de los que se plantan y perjudican al planeta, que es nuestra casa. La seño dijo muchas cosas, pero no las recuerdo mamá. ¿Todo eso es verdad? – preguntó la niña entristecida
– La mamá alzó a su hija, la sentó sobre su falda y dijo.
- Sofía, recuerdas que hay un sitio mágico donde todo lo que deseamos puede convertirse en realidad. Ese sitio también es habitado por duendes, hay uno que brilla intensamente y nos alumbra durante el día, además de darnos su calor. ¿Adivinas cuál es?
La niña dice, el duende del Sol.
- Bien hija, muy bien – responde la mamá
- Hay otro que nos acompaña por las noches, a veces la vemos por la mitad o es un cuarto, a veces está llena y otras es invisible. ¿Sabes de quien hablo? Vuelve a preguntar la mamá.
La pequeña no se decide a contestar, mamá la ayuda. La lu…, la lu… y enseguida Sofía responde la duende Luna.
- Bien, muy bien Sofi, vuelve a felicitarla su madre que sigue contando. Una vez, el sitio donde habitan esas maravillosas criaturas se alborotó.
Ellos, encargados de cuidar el planeta Tierra veían como sus habitantes, los seres humanos, arrojaban la basura de todo lo que consumían, arrancado de las profundidades del planeta , sin ningún tipo de precaución, contaminando todo. No respetando el orden natural de la vida. La Naturaleza madre de todos los duendes sufría por su hija, la Tierra que se encontraba muy enferma.
El Sol y la Luna decidieron realizar una reunión de la que participaron todos los duendes, hermanos, primos y la madre Naturaleza todos familiares de la pobre Tierra.
El Sol habló primero, dijo.
- Yo caliento la tierra, si no estuviera, no habría días y todo sería un desierto helado, desde aquí veo como el hombre no sabe aprovechar mi energía, ¿Se cree acaso, que solo sirvo para broncear su cuerpo en verano cuando va de vacaciones? Cuando el Sol terminó su discurso, fue la Luna quien tomó la palabra:
- yo reflejo la luz del sol por las noches, doy algo de luz al viajero y controlo la marea donde los grandes peces se alimentan. Los poetas dicen que soy un símbolo de amor. Desde mi lugar, veo como el hombre contamina la tierra. Tanto al duende Sol como a mi nos afecta lo que ocurre, no podemos cumplir nuestras naturales funciones.
Al terminar de hablar la Luna, los cuatro duendecillos de las estaciones, los hermanos. Primavera, Verano, Otoño e Invierno, dijeron a coro:
- También nosotros estamos muy enfermos. Cada vez menos árboles y menos flores hago florecer – dijo con voz triste la primavera, hay menos árboles que purifiquen el aire, pues el hombre los corta sin piedad y se despreocupa de plantar nuevas semillitas. ¡Hay muy pocos árboles bebes! – se lamentó
- En el gris cemento de las ciudades donde las plazas escasean, los niños corren y se divierten pero ya no huelen la fragancia de las flores, apenas logro dar vida a los jardines. Cuando terminó de hablar la primavera un intenso e insoportable calor invadió el mundo de fantasía.
Entonces se oyó la voz del Verano, como todos, quejándose de los habitantes de la tierra.
- El constante uso de combustibles derivados del petróleo que queman los motores de vehículos y maquinarias, la fabricación de aerosoles que dañan la capa de ozono han confundido mis valores y en este presente puedo dar muchísimo calor en mi estación como en la de mis hermanos Otoño, Primavera e Invierno.
Cuando le llegó el turno al Otoño, dijo.
- No logro desvestir los árboles de sus hojas hasta bien entrado a la estación de mi hermano Invierno. Y mis otros hermanos, Primavera y Verano invaden mi tiempo. ¿Quien puede solucionar todos mis males? Preguntó apenado el Otoño. Todos los que allí se reunieron, tuvieron que abrigarse muy bien cuando habló el Invierno.
Cosa de no resfriarse.
- Estoy dentro del desorden, como todos ustedes, no puedo regular mis fuerzas y manejar mis poderes, la contaminación me ha llegado, puedo congelar en las zonas tropicales y pierdo fuerza en los lugares polares. No logro evitar el deshielo del sector antártico y sufro por los humanos, no se dan cuenta que muchas tierras fértiles y muchas ciudades quedarán bajo las aguas.
Desorientados los duendes no sabían como solucionar tremendo problema. Pero como esto es un cuento para niños y la fantasía es la que reina.
- La madre Naturaleza que todo lo sabe – dijo – cada uno de ustedes recorrerá el mundo, reunirá en cada país, ciudad y hasta en el más pequeño pueblito de la Tierra a todos los niños y contarán lo que está sucediendo. El mandato de la Naturaleza fue obedecido por todos los duendes y durante treinta días y treinta noches a cada niño de cada región se le contó lo que ocurría.
Se les aconsejó a cada uno, que hablara con sus padres, convencerlos que entre todos debían curar a la Tierra de la contaminación ambiental y devolverle la salud, para el bien del hombre y de todos los que en ella habitan. Los niños futuros hombres de esta bendita Tierra así lo hicieron, el hijo del Presidente hablo con su papá, el del científico con el suyo, el del gobernador, el del médico, el del industrial, el del comerciante, el del militar, el del empleado.
Todos lo hicieron y cada familia se preocupo desde ese momento por cuidar la ecología o sea la conexión del hombre con la madre Naturaleza. Los duendes del tiempo y de los astros compañeros, de la Tierra se curaron, por supuesto también el duende Tierra.
Cada estación hizo su trabajo cuando debía, Las flores, los árboles, los animales, los insectos y los niños, héroes en esta historia volvieron a respirar el aire puro que todos necesitamos y nos merecemos.
Organizaron una grandiosa fiesta y todos rieron y bailaron felices. Te gusto el cuento Sofía, Sofi, Sofi. La niña se había dormido, nunca llegó a escuchar el final feliz del cuento.
La mamá la alzó, la llevó a su cuarto y la recostó sobre la cama. La madre de Sofi dijo. Dios quiera que los hombres no se duerman como Sofía, ellos deben velar por el futuro del planeta, preocuparse por el medio ambiente, la vida no es fantasía.
Fin